Los pacientes pediátricos o niños son los más agradecidos que acuden a consulta, puesto que sus problemas en los pies suelen solventarse con un buen control desde pequeños a través de la rama de la podología infantil. Desde pie plano infantil a problemas rotacionales son muchos los diagnósticos que pueden tener solución.

Crecimiento del pie del niño y la importancia del podólogo
El pie infantil está en pleno desarrollo, crecimiento y adaptación y la podología infantil es importante para el control del mismo.
La mayor parte de los desórdenes y alteraciones del pie ya se aprecian desde la edad infantil, un tratamiento precoz hará que la corrección de la alineación musculoesquelética sea más exitosa.
Seguro que has dudado a la hora de comprar unos zapatos a tus hijos. O quizás es probable que alguna vez hayas visto a tu hijo caminar «raro» pero no sabes si es normal por edad o patológico (pie plano infantil).
También es probable que alguna vez su hijo/hija se queje de dolor, dudando si es normal (a causa del crecimiento) o si es por alguna patología.
Probablemente necesitas un profesional de confianza especializados en podología infantil que te informe, que te de pautas a seguir, que te aconseje y que valore al niño de la forma más cercana posible. No todos los profesionales están especializados en esta rama pero en Clínica Llorente disponemos de varios profesionales en la rama de la podología infantil tanto en Santander como en palencia.
En Clínica Llorente nos encargamos de todo esto.
El Calzado Ideal para los Niños: Factores a Tener en Cuenta

En Clínica Llorente, entendemos que elegir el calzado adecuado para los niños es crucial para su desarrollo saludable. Los pies de los niños están en constante crecimiento y cambio, y el calzado adecuado puede prevenir problemas futuros y fomentar una correcta alineación y estructura del pie. A continuación, abordamos algunos factores esenciales a considerar al seleccionar el calzado para tus hijos.
Edad del niño
La edad es un factor determinante en la elección del calzado. En los primeros años de vida, los pies de los niños son muy flexibles y contienen más cartílago que hueso. Por lo tanto, el calzado debe ser ligero, flexible y permitir el libre movimiento de los dedos. Para los bebés que están aprendiendo a caminar, los zapatos deben proporcionar estabilidad sin restringir el desarrollo natural del pie, favoreciendo la propiocepción del mismo
Hiperlaxitud
La hiperlaxitud es una condición común en los niños, caracterizada por una mayor flexibilidad de las articulaciones. Esto puede influir en la forma en que un niño camina y corre. Los niños con hiperlaxitud pueden necesitar calzado con un buen soporte del arco y un talón firme para evitar un excesivo colapso del pie y proporcionar una base estable. El calzado respetuoso está genial hasta los 3 años, pero por desgracia, a partir de ese momento, no a todos los niños les viene bien utilizarlo. La hiperlaxitud también es común en mujeres embarazadas donde los pies suelen volverse más flexibles por el aumento de relaxina.
Estructuración Ósea
A medida que los niños crecen, sus huesos se fortalecen y se estructuran. Durante este proceso, es esencial que el calzado apoye adecuadamente el pie sin ser demasiado rígido. Los zapatos deben adaptarse bien al talón, proporcionando soporte sin restringir el movimiento natural del pie. Además, deben ser lo suficientemente anchos en la parte delantera para permitir que los dedos se muevan libremente.
Otros Factores a Considerar
«En Clínica Llorente realizamos asesoramiento de calzado escolar y deportivo, analizando si el zapato que has elegido realmente beneficia la pisada de tu hijo o si está interfiriendo en su desarrollo.»
¿Por qué llevar a mi niño a un podólogo especializado?
Son muchas las patologías tratables hasta las 8-12 años de edad, y recomendamos una revisión de los pies del niño a partir de los 3-4 años para así poder detectar patologías con alta prevalencia que pueden limitar la actividad del niño con el crecimiento posterior, aumentando la prevalencia de lesiones posteriores. Por todo ello, es importante pedir ayuda de un profesional especializado en podología infantil.

Problemas más recurrentes en los pies de los niños:
- Pie plano valgo o pie plano infantil
- Coaliciones tarsales o uniones entre diferentes huesos (anormales) que impiden la movilidad normal del pie. Vemos un ejemplo en la imagen inferior donde presentamos una coalición entre calcaneo y escafoides, con una unión ósea.
- «Mete» los pies hacia dentro al caminar (marcha en aducción)
- Genu valgo (rodillas en forma de X)
- Dolor en el talón y rodillas
- Inestabilidad, cansancio y caídas frecuentes.
- Deformidades de los dedos
- Deporte de intensidad y lesiones.


Un porcentaje de estas patologías corrigen por si solas con el crecimiento natural del niño, por lo que hay que realizar una buena exploración de los pies del niño para saber cuáles son los casos en los que hay que ayudarlo durante la etapa de crecimiento con la adaptación de plantillas infantiles u otras medidas como la derivación a fisioterapia o la cirugía, todo ello de la mano de un experto en podología infantil.
«En Clínica Llorente utilizamos diagnóstico por imagen para detectar problemas óseos que a simple vista pasan desapercibidos».
En Clínica Llorente, estamos comprometidos con el cuidado integral de los pies de tus hijos y especializados en podología infantil. La elección del calzado adecuado es una parte esencial de este cuidado. Si tienes dudas sobre qué tipo de calzado es el mejor para tu hijo o necesitas asesoramiento personalizado, no dudes en visitarnos. Nuestros expertos en podología pediátrica están aquí para ayudarte a garantizar que los pies de tu hijo crezcan sanos y fuertes.
¿A qué edad debo llevar a mi hijo al podólogo por primera vez?
Si no notas ninguna anomalía evidente, la edad ideal es entre los 3 y 4 años. A esta edad el patrón de marcha ya está establecido y podemos detectar a tiempo problemas como el pie plano valgo o la marcha en aducción (meter los pies hacia dentro).
¿Es normal que mi hijo tenga los pies planos?
Hasta los 3-4 años es habitual que el arco no esté formado debido a la elasticidad de los ligamentos y la grasa plantar. Sin embargo, si a partir de esa edad el pie sigue colapsando o el niño se cansa mucho al caminar, es necesaria una valoración biomecánica.
¿El uso de plantillas infantiles es para siempre?
No necesariamente. En los niños, las plantillas suelen ser un tratamiento temporal para guiar el crecimiento óseo y muscular. El objetivo es que, con el tiempo, el pie se estructure correctamente y no las necesite en la edad adulta.
Mi hijo camina «de puntillas», ¿debo preocuparme?
La marcha idiopática de puntillas es común al empezar a caminar, pero si persiste más allá de los 2 o 3 años, debe ser evaluada para descartar acortamientos musculares o problemas neuromotores.
¿Qué calzado es mejor para el colegio?
El calzado ideal debe tener un contrafuerte firme (pero no rígido), cierre de regulación (velcro o cordones) y ser muy flexible en la zona de los dedos. En consulta te daremos pautas específicas según la morfología del pie de tu hijo.
